jueves, 13 de agosto de 2009

Anecdotario del pesimismo

Que hace esta hoja vacía acá,
Tan blanca como si estuviese callada.
Que pecado pudo haber cometido
para merecer esto como un castigo.
Porque nadie había escrito nada
trascendente por acá.
Tal vez esta hoja tuvo una vida feliz
en una vida pasada,
tal vez sea la reencarnación
de un ser que dedicó su vida a hacer nada,
por eso su silencio,
tal vez fue sirviente,
por eso estaba depositada para que
alguien eternice palabras suaves.
Pudo haber sido una radio transmisora
de la 2º Guerra Mundial, dañada en
algún bombardeo que la dejo sorda y muda.
O bien pudo no haber sido nada.
Siendo esta su primera vida.
Porque todo comienza una vez,
con esperanza de hacer algo útil.
Tal vez solo quiso ser hoja,
tan solo un papel para esperar las
oraciones más lindas jamás escritas,
pero hay una mala noticia, no son estas.


En tiempos antiguos no resistia ver una hoja sin nada escrito; otra vez me ha pasado lo mismo.

Carpe diem

SHALOM!!

2 comentarios:

Jésse Leyva dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jésse Leyva dijo...

me gusto mucho tu post! y me gustó mas que estés retomando tu espiritu y que le des vida a esas hojas!!

un abrazo querido nico!