miércoles, 9 de julio de 2008

En el fondo de la taza

Hoy en día, de a ratos, puedo encajar en ese tipo de hombres que negaría una taza de café a la mujer con la belleza más linda a los ojos de todos, solo por algún día compartirla con la persona a la que amo y sentirme libre de decir que mi espera valió la pena, que el café conciliador que estoy tomando fue el que esperé tanto tiempo y valió la pena. Hoy, tomo café con amigos o en familia, con nadie más, anhelando que sea, alguna vez, con la mujer con la belleza más linda a los ojos, los míos, los que gracias a ellos me endulzan la vida al verte...

4 comentarios:

mi otro yo dijo...

Hey
Ya podrás mirarte en unos ojos hermosos que te harán hermoso a vos. Ya tomaras café con esa mujer que te ame, sin dudas serás amado.

Te dejo un beso enorme

Jack Celliers dijo...

No veo por qué no se puede tomar un café con una mujer hermosa mientras no llegue aún la que uno ama.

Incluso si la que uno ama es inteligente agradecerá que hayamos tomado un café con la hermosa (y la hayamos olvidado, claro).

Puede incluso que la mujer hermosa que se aproxima a nuestra mesa y la que amaremos en el futuro sean la misma ¿no?

jesse dijo...

me has echo sonreir..

con eso que escribiste, sin duda eres de decision firme... a vecez..un café es solo eso..algo casual un buen rato y una platica fresca.

aun así es ... como decirte..
la mujer por la que sientas eso habrá de sentirse orgullosa de tí y claro que es la mas hermosa.

saludos

Nickosss dijo...

Sol, supongo que algún día podre volver a compartir amor. En estos momentos no puedo con ella, y la espera es eterna en estos casos, pero uno de eso vive no?

Jack, eso fuese una buena estrategia, si no supiese que haciendo eso, daría un paso al frente en el borde del precipicio. Me gustó tu visión; ahora no quiero sentirme un traidor. Es solo eso.

Jesse, ojalá pueda sentirse o lograr yo que se sienta así. Como verás, son tantos los anhelos porque es tanto lo que perdí, pero de los sueños vive un hombre. Pretendiese que viendo todo esto, tocándole un nervio, se produzca lo que tanto quiero.